Eres el visitante

lunes, 27 de diciembre de 2010

Soy un poema


Soy un poema. Vivo si tus ojos 
aciertan a leerme más allá 
de mi significado. Puedo ser
resultado de una madrugada
sonámbula, o quizás ser el motivo
en sí que te ha llevado a mi lectura.
Podría describir cómo el amor
se va cuando las dudas dejan hecha
la maleta de noche sin decir
adiós. Tal vez podría ser un folio
en blanco escrito en tinta de limón
y que solo tú puedas recitarme.
Pero soy el efímero poema
que en este verso muere en tus retinas.

Borrachera


La noche se me escapa de las manos
y, de nuevo, camino hacia la barra
del próximo bar donde no es seguro
que te encuentre. Las cuatro. Todavía
conservo la esperanza de romper
mi copa con la tuya y naufragar
un nuevo amanecer entre tus brazos.
Y resulta que siempre eres tú quien
me encuentra, cuando hundido en el delirio
del alcohol, me olvido de ti, cierro
los ojos y la infame oscuridad
me abarca. La resaca me levanta
y siento, cada día que me acuesto
contigo, los puñales en mi hígado.

Nadie


No has vuelto a hablar conmigo desde hace
veintiséis largos años. Mi sonrisa,
como ves, se ha deshecho de la boca
que antes la sostenía, cuando el pelo
no asomaba debajo de mis hombros.
Si digo la verdad, nunca te he echado
de menos. Tu silencio fantasmal
no ha hecho más que afirmar mi desencuentro
contigo. Pero hay gente que no entiende 
tu ausencia y te reclama con sus manos 
cruzadas y sus cantos de domingo.
Hay gente que despierta cada día
esperando de ti algo que, sospecho,
nunca les podrás dar, pues no eres Nadie.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Enséñame a vivir


Enséñame a vivir que esta agonía
está vistiendo el luto de un futuro
que se acerca veloz y, tras el muro,
su sombra se confunde con la mía.

Sabes que el porvenir cumple sus años
cada minuto... cada vez que callo.
Bajo el sol de tu árbol, hago ensayo
general de mi vida y los extraños 

recuerdos que la forman se congelan,
como agua que reposa en una fuente
helada, como el frío de una fosa.

Enséñame a luchar cuando me duelan
las penas de vivir en permanente
oscuridad, la muerte no es hermosa.

El sueño de Sofía

Un nuevo amanecer, un nuevo día
que empezará a llorar a pecho abierto.
Otra estrella, otra flor en el desierto
que es la existencia. El sueño de Sofía.

Un grito anunciará la profecía
del amor. Tras las olas, inexperto,
mi brazo acogerá otro ser cubierto
de sangre tibia. El sueño de Sofía.

Y volverá a tener sentido el paso 
de los años, la mística, el vacío,
el silencio, la vida... Y es acaso

el tiempo de vivir pausadamente
ahora, que mañana es el presente
del sueño de Sofía, que es el mío.

martes, 14 de diciembre de 2010

Que salga Enrique

Que no caiga la noche de Granada,
que alumbre siempre el Sol del Albaicín,
que quiten el cartel que dice fin,
que aquí pase la muerte de pasada.

Que el tiempo se detenga el mes pasado,
que venga el de Lucía y su guitarra,
que no falte el zumito de la parra,
que asistan los cantares de Machado.

Y el "Jota", Leonard Cohen y Picasso,
Mairena, Caracol y Fosforito,
y Lorca, Pepe Hierro, hasta mi vaso.

Y el rock, el blues, el pop, el fado, el tango,
París, Madrid, Berlín, New York y Quito...
¡que salga Enrique y cante otro fandango!.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Lucía

Acércate Lucía, el tiempo pasa,
y escasas son las nuevas de tu vida,
abunda lo mediocre en pluma lasa,
échate un verso, Aníbal te convida.

Corrige mi soneto, dime, tasa,
no es cierto que te encuentre tan perdida,
¿la cía te persigue?, estás de guasa,
la lengua por la boca se suicida.

Bendita la poesía folinesca,
maldito sea el fin de los quijotes
sin molinos, buscando siempre gresca.

Bendita seas Lu, que a mis pesares,
he puesto a remojar estos bigotes,
te tengo, como nunca, en los altares.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Me ves




Me ves merodeando tu figura 
y callas como tú nunca has callado,
como Dios habla. Ves que he sentenciado
a muerte mi futuro y no censura


tu mirada mi miedo. La ruptura
cristaliza los ojos que han vetado 
mis lágrimas y ves que he precintado
la herida terminal de tu cordura.


Me ves tras el espejo que tu aliento
ha empañado ocultando las facciones
de un rostro que conozco, y que no es mío.


Y, ahora, cuando ya no sopla el viento
me ves surcando triste las visiones
quebradas de un pretérito sombrío.


viernes, 10 de diciembre de 2010

Pesadillas

No acierto a recordar qué tiempo hace
que no encuentro en mis sueños peladillas
ni nubes de algodón. Las pesadillas,
retiran mis memorias al desguace.

Acecha cada noche un desenlace
cruel, duermo caminando de puntillas,
en medio del tormento y de pastillas, 
entre sombras, sin nadie que me abrace.

Escucho tus secretos con orejas
de enanito, después me quedo ciego.
Mis alas no han pasado de muñones.

Me pican en la boca cien abejas,
saliendo vivas todas, desde luego,
y muero yo desnudo entre cartones.

Flamenco


El alma se derrama gota a gota
por su herida sangrante... y el quejío, 
delator de la pena y el vacío,
apaga su silencio. Nota a nota,

golpe a golpe... ¡Flamenco!. Al cabo, brota 
el llanto de la vida y el "sentío"
toque de la guitarra rompe el frío
que sufre el corazón tras la derrota.

¡Flamenco!, inicia el cante su caída
tras la última falseta, y es el cante
el bálsamo, la cura de dolor...

Y el dolor es flamenco y es la vida
un tablao, y el duende es un instante
que muere cuando calla el cantaor.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

El viejo poeta

A mitad de camino entre el dolor
y su burbuja está el viejo poeta.
El que deja su sangre de color
carmesí en cada verso. Su libreta,

acta de soledades y de amor.
Dibujo de palabras que interpreta
con séptimo sentido en "mi" menor.
El "joven aprendiz" nunca es profeta

en su entierro. Y se muere en el intento.
Y mata la mentira con su acento
cuando el viejo poeta escribe "vida".

Y llueve cada vez que lo recito
saciando con verdades mi apetito,
cortando la cangrena de mi herida.

martes, 7 de diciembre de 2010

Querido John

Querido John, antes que nada, quiero
darte las gracias por creer en mí.
No hay vientos favorables por aquí
aunque algunos soplamos el velero

desde popa. La vida no es un mero
trámite para un soñador. Perdí
demasiado y, ahora, digo así:
imaginaré el mundo en paz que espero,

borraré de los mapas las fronteras
y el cielo fundiré con el infierno,
no habrá lucha, ni miedo, ni banderas...

Ni dinero, color, ni religión...
Ni ejércitos que aspiren al gobierno
de nuestra utopía, querido John.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Hay una luz que nunca se apaga


Coge tu coche y llévame a bailar,
donde haya música y la vida exista
más allá de la crisis. Que la vista
se pierda entre la gente de algún bar.

Llévame muy muy lejos... al lugar
donde mi corazón sea la pista
de aterrizaje de tus sueños... Lista
para irme del que nunca fue mi hogar.

Y si en la huída el miedo nos alcanza,
vivir será una pena. Este vacío
nunca lo llenarán con esperanza.

Y si es nuestro futuro un accidente,
morir contigo, no será, amor mío,
morir, será vivir eternamente.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Cerca del mar


Cerca del mar camino cada día,
junto al frágil susurro que acompaña
el batir de las olas. Melodía
nocturna y aire matinal que empaña

mi memoria en lejana letanía
de niños en la arena... En esa extraña
locura que reside en Almería,
en la ladera oculta de otra España.

Cerca del mar, en el sudor que arde
en la camisa blanca de las dunas,
cerca del mar revivo... también muero.

Cerca del mar... el ámbar de la tarde
... y el negro de la noche con sus lunas
de plástico y calor de invernadero.