
Camino entre adoquines y alquitrán
y un verso legitima esta ironía,
al borde del suicidio, mi afonía,
no canta por amigas que se van.
Las niñas de papel de celofán
exigen tras el sexo apostasía,
fingiendo en el espejo alguna orgía
que firman Casanova y Sandokán.
Ya sé que una mirada es el asedio
y ver dista de ser su participio.
Un beso busca asilo en tu portal.
Hay cuentos que adolecen de intermedio,
hay cuentos que terminan al principio,
hay cuentos que se quedan sin final.







